[vc_row][vc_column width=»1/2″ el_class=»justificado»][vc_column_text]En España existe una alta prevalencia de enfermedad periodontal, dónde el 85% de la población mayor de 35 años presenta algún tipo de afectación en las encías. Es la principal causa de pérdidas dentarias y es muy complicado ser detectado por el paciente ya que no suele doler o molestar en estadios iniciales.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_single_image image=»1414″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»link_image» css_animation=»bounceIn»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column el_class=»justificado»][vc_column_text]

Mediante un diagnóstico precoz y tratamiento específico, podemos mantener un estado de salud periodontal compatible con una correcta función y estética oral.

Una vez que el especialista ha diagnosticado, si tiene o no, alguna enfermedad del periodonto (encía) se establece una pauta de tratamiento y este dependerá del grado de afectación. El objetivo de este tratamiento es preservar el soporte óseo del diente, y de esta forma conservar las piezas dentarias en boca.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»2/3″ el_class=»justificado»][vc_column_text]Si el paciente presenta gingivitis (no hay perdida ósea) el objetivo será eliminar la inflamación mediante una limpieza profesional, a la vez que dar a conocer al paciente los pasos a seguir en su higiene oral para evitar recidivas, ya que la gingivitis podría evolucionar a periodontitis (pérdida de hueso).[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″][vc_single_image image=»1378″ img_size=»full» alignment=»center» style=»vc_box_shadow_3d» onclick=»link_image» css_animation=»bounceIn»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»2/3″][vc_column_text]Si el paciente ya presenta perdida ósea (periodontitis), dependiendo del grado que presente precisará de un tratamiento más o menos complejo.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″ el_class=»justificado»][vc_single_image image=»1449″ img_size=»full» alignment=»center» style=»vc_box_shadow_3d» onclick=»link_image» css_animation=»bounceInLeft»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″ el_class=»justificado»][vc_column_text]Para establecer que grado de enfermedad presenta el paciente, se toman unos registros: seriada radiográfica y periodontograma (mediciones de pérdida de hueso).[/vc_column_text][vc_single_image image=»1384″ img_size=»full» alignment=»center» style=»vc_box_shadow_3d» onclick=»link_image» css_animation=»bounceInUp»][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_single_image image=»1385″ img_size=»full» alignment=»center» style=»vc_box_shadow_3d» onclick=»link_image» css_animation=»bounceInDown»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column el_class=»justificado»][vc_column_text]Posteriormente, se realizan unos raspados donde se retira todo el sarro y placa acumulado bajo la encía, y se deja desinflamar unas semanas. Aquellas zonas que tengan mayor perdida de hueso pueden requerir de cirugía periodontal para acceder al hueso y remodelarlo o regenerarlo si es posible.

Una vez es estabilizada la enfermedad se fija una pauta de mantenimiento individual a cada paciente con el objetivo de retirar placa y sarro y y comprobar que la enfermedad sigue estable. Se le recordara al paciente las instrucciones a seguir en casa.

Dra. Raquel Fernández Jiménez. Periodoncista.

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